Hay dos fuerzas que nos conducen al sueño. Por un lado las horas QUE VIVIMOS DESPIERTOS y que a medida que pasan nos van "preparando" para dormir y por el otro lado el ritmo de 24 hs. con el ciclo del día y la noche que inexorablemente nos conducen hacia el sueño, son ambas fuerzas, fisiologicas y que deben estar muy bien entrelazadas, armonizadas, equilibradas para el logro de una noche perfecta, reparadora, tan necesaria para nuestras vidas.
Ya grandes, un ligero desacople, provocan que vayamos mas temprano a la cama, a veces en horarios inusuales lo que hace que nos levantemos al alba cuando todos duermen.
Se observa una mayor propensión a las siestas, lo que de alguna forma trae algún inconveniente con el inicio del sueño.
Por década de vida, luego de los 40 años, se pierden 27 minutos de tiempo total de sueño.
Y para colmo no aparecen ya las etapas de sueño profundo, etapas 3 y 4, lo que hace al sueño superficial y con posibilidades de fragmentarse por micro despertares.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Deje su mensaje...